La inclusión en el trabajo es la práctica de crear un ambiente laboral donde todas las personas sean tratadas con respeto, tengan las mismas oportunidades y puedan participar plenamente, sin importar su edad, género, origen, discapacidad, religión, orientación sexual o cualquier otra característica.
Una empresa inclusiva se caracteriza por:
- Ofrecer igualdad de oportunidades para contratar, promover y capacitar a todo el personal.
- Respetar y valorar la diversidad de los trabajadores.
- Evitar la discriminación, el acoso y los prejuicios.
- Adaptar el entorno laboral cuando sea necesario para que todas las personas puedan desempeñar su trabajo.
- Fomentar un ambiente de colaboración, respeto y participación.
